Eunhae “Prostitución” Cap. 1

large (2))Capítulo 1:

Tenía 14 años. Hoy cumplía 15.

Hace un mes los padres de Lee Hyukjae tuvieron un accidente de auto haciendo que quedaran en coma. Y no solo eso, sino que a su padre lo había despedido de su trabajo el mismo día que sufrieron el accidente. Ahora con un tres meses transcurridos, sin dinero y con una hermanita de 8 añitos estaba desesperado. Había que pagar el alquiler de la casa, el gasto del hospital, los gastos de la escuela y tenían que comer. Nadie los podía ayudar. Estaban solos.

Aunque buscó trabajo nadie lo quiso contratar porque era muy chico.  Con total desesperación se sentó en la vereda de la calle esperando un milagro. Y algo sucedió. Una señora escuchó que él estaba buscando trabajo y ella le podía ofrecer uno. Ella primero le preguntó por que un chico como él buscaba trabajo y él le contó su historia.

-“Sé que esto está mal, pero es lo único que vas a poder conseguir”

Y ella le contó donde podría trabajar.

Hyukjae escuchó en silencio. Estaba desesperado y la señora tenía razón. Era lo único que iba a poder conseguir. Terminó de escuchar y le dijo que esa noche iría al lugar. La señora lo miró con pena y le dijo antes de irse:

-“Pregunta por la señora Kim”- dijo suspirando y dándose la vuelta para irse pero el chico le agarró el brazo antes de que se fuera.

-“Gracias señora Kim”- dijo sin ninguna expresión en su cara.

-“No Hyukjae, no tienes porque dármelas. Ojala no tuvieras de dármelas.”

Y cada uno tomo su camino.

·······························································

Eran cerca de las siete de la tarde.

Mentía si decía que no estaba nervioso. Era más que eso. Tenía miedo. Muchísimo.  Si sus padres estuvieran con él ahora, no estaría pasando eso. Hubiesen buscado una solución entre todos. No tendría que hacerlo. Pero había que comer. Y jamás dejaría que su hermanita pasara hambre. Así que fue a su habitación y la abrazó.

-“Sora, esta noche Oppa va a tener que salir pero acuérdate de lo que te dije. No le abras la puerta a nadie ¿si? A NADIE Sora. Aunque te digan que tuve un accidente y necesitan que vayas conmigo no abras la puerta.”

-“Oppa, pareces mamá hablando así”- dijo con un puchero haciéndome reir.

-“Entonces es que me estoy volviendo viejo”- bromee.

-“Si Oppa. Eres un adulto. Estas viejo”- rio ella.

Yo por mi parte me quede congelado. Si mi miedo anterior se había ido por un momento, volvió al instante. Sí, mi hermanita tenía razón. Ahora soy un adulto me gustase o no.

-“Tengo las llaves, así que no hace falta que me esperes despierta ¿Si?”- le di un beso en la frente-“Pero como soy tan bueno, te dejo ver la tele hasta la hora que quieras”

Ella me abrazo más fuerte por lo que le dije y se fue corriendo al sillón. Me despedí y salí de mi casa asegurándome de cerrar bien todo.

Hacía mucho frío. Era normal ya que el invierno había empezado. Así que metí las manos en mi bolsillos y caminé hacía donde estaría la estación de subtes más cercana. Pagué el boleto y entre y me senté. Era raro que no hubiese mucha gente. No podía pensar en nada, mi cuerpo y mi mente no reaccionaban. Por más que deseara que el tiempo pasara más lento solo parecía que corriese. Sin darme cuenta llegué al lugar donde la señora Kim me estaba esperando.

Miré al edificio y me sentía aterrorizado. Tomé aire y di el primer paso hacia el lugar.

Había muchas mesas con sillas, y un escenario principal en el fondo con una pasarela que venía hacia el centro. Se ve que estaban terminando de preparar todo para abrir el local porque veía a gente yendo de un lado para el otro moviendo o juntando las mesas con las sillas, barriendo…

-“¿Qué hace un chico como tú por aquí?”- me preguntó uno de los tipos que estaban acomodando todo. Los demás pararon lo que estaban haciendo y me miraron también interrogándome.

-“Ven-ven go por la señora Kim”- dije con miedo.

Todos se miraron entre ellos en un silencio muy incomodo.

-“Debe de estar loca”- dijo uno.

-“Shh, por algo lo hace”- mando uno a callar, luego me miro con una sonrisa y me dijo -“No les hagas caso, solo acompáñame. Ella está hablando con un proveedor pero mientras vayamos hasta allá”

Y lo seguí hacia una puerta que no había notado detrás de donde estaba el bar.

-“Me llamo Yoon Shi Yoon pero aquí me conocen como Enrique.”- me dijo con una sonrisa. Seguro que intentaba calmarme. (Nota de la Autora: Es que recién vi Flower Boy Next Door xD)

-“¿Enlique-ssi?”- pregunté, era un nombre raro. El solo se río.

-“Enrrrrrrrrique”- seguía riéndose- “Se pronuncia bien la r, bien español. Es una larga historia del nombre…”

Pero no pude escucharla porque la señora Kim salió de su despacho. Debió escucharnos. Así que Yoon Shi Yoon o mejor dicho Enrique se fue dejándonos solos. El me miró y pude leer en su boca un ‘Fighting’. Tragué y entré en el despacho de la señora Kim. Me hizo sentarme en una silla en frente de su escritorio. Ella sacó una botella de whiskey, sirvió dos copas. Una para ella y otra para mí.

-“Lo vas a necesitar. Toma”- y me lo dio.

Yo tomé un sorbo. Sabía horrible pero creo que necesitaba tomarlo, y la verdad es que no sabía cómo beber así que me lo vacíe todo de una.

-“Muy bien Hyukjae, aprendes rápido.”- cambio el tono que tenía a uno más serio- “Ahora bien, sabes muy bien como hoy te dije que no voy a poder pagarte mucho, al menos la cantidad que necesitas para todos esos gastos,  así que vas a tener que trabajar duro para ganarte las propinas y sabes bien que no puedes hablar de esto con nadie. Si alguien se llega a enterar de que lo que haces aquí, te mandan a un reformatorio y a mí y a los demás chicos nos meten en la cárcel”

-“Lo sé señora Kim, no se preocupe. No diré nada.”- dije con total convicción.

Ella aligero la expresión en su rostro.

-“Hyukjae , ojalá no tuvieras que pasar por esto. De verdad”- estiro su brazo y me tomo una mano por encima del escritorio- “Pero quiero que sepas que no estás solo, nos tienes a mí y a los chicos ¿sí?”

-“Sí señora Kim”- me dedicó una sonrisa y se levantó de la silla para abrir la puerta del escritorio e irse pero regreso en seguidade aquel tipo.

-“Parece que ya te llevas bien con Enrique así que será él quien te ayude a prepararte esta noche”- lo miró y le pidió- “Ayúdalo en todo lo que puedas por favor.”

-“Sí señora Kim”- dicho esto me agarro de la muñeca y me sacó de la oficina. Me llevo por varios pasillos hasta que llegamos a una habitación donde había varios lockers y había gente. Sentía que me faltaba el aire.

-“¿Y este bebé quien es Enrique?”

-“¿Pero qué piensa la señora Kim para meterlo aquí?”

-“Hmmm no tenemos un personaje así entre nosotros”

-“Lo van a destrozar las viejas ahí afuera”

Había mucha gente hablando al mismo tiempo mientras que se acercaban rodeándome. Cada vez me faltaba más el aire. Todos eran más altos que yo, más musculosos que yo, más hombres que yo… Miraba a todos lados intentando poder asimilar todo lo que me estaba pasando. Sentía que no podía respirar. Quería que alguien me sacara de ahí y me dijera que todo es mentira, que eso no era cierto. Parecía que los chicos se dieron cuenta que en cualquier momento me iba  a desmayar así que todos salieron de encima mío y me hicieron sentarme en uno de los bancos que había por ahí.

Cuando me pude recuperar del ataque de ansiedad que tuve, se presentaron uno a uno. No importaba, no podía procesar nada. Por más que intentaba retener en mi cabeza sus nombres con sus caras, simplemente no podía. Lo siento chicos.

Una vez pasadas las presentaciones, me dijeron que tenía que hacer. Primero me hicieron pararme y pusieron música. Así que querían que bailara. Estaba cohibido al principio, osea a mí me gustaba bailar siempre y cuando estuviera solo y nadie me viera claro. Pero esto era diferente. Poco a poco empecé a moverme, siguiendo el ritmo de la música. Miré a sus caras y no había expresión alguna, por eso decidí cerrar los ojos y seguí moviéndome como si nada. Como si estuviera en mi habitación tranquilamente.

-“Para”- me ordenó uno.

Automáticamente me paré. La voz de ese hombre implicaba que le gustaba que le obedecieran y también me daba miedo. Todo ahí me daba miedo.

-“No bailas mal”- dijo mientras caminaba alrededor mío y me observaba, eso me incomodaba- “Pero sigues siendo un niño y tenemos que hacer algo con eso…”- dio vuelta y llamo- “¡K-Kim! ¿Qué puedes hacer con él?”

Otro tipo se acercó al lado mío y me miro.

-“Bien, aprovechemos que tiene esa cara de niño y le podríamos poner un uniforme escolar para el acto… ahora sacate la ropa y quedate en ropa interior”- me dijo mientras se fue a buscar algo al fondo de la habitación.

Lo miré desesperado.

-“Oh vamos! Aca hay de todo menos vergüenza”- me dijo uno… ¿Jongyeon?

Todo pasó demasiado rápido. Si, me saque la ropa, comentaron que estaba flaco pero que por ahora eso serviría para mi imagen de “estudiante”. Por suerte me dieron consejos de cómo pararme, de cómo mirar, de cómo bailar, y de varias cosas. Pero el problema es que no podía moverme como lo hacían ellos, porque ellos sabían lo que una mujer quería. Yo no. Y ahí es donde empezó mi problema ¿Cómo puedo trabajar de stripper si no se cómo moverme o como bailar el caño? Me estaba empezando a desesperar de vuelta pero por suerte Enrique encontró la solución. Él me dijo que solo tenía que bailar como bailaba antes pero que bailara con una silla. Si, con una silla. Que me sentara, diera vueltas y básicamente que hiciera lo que hice recién. Y lo más importante, que cuando sintiera que era el momento de la canción me desabrochara la chaqueta y y la camisa y que también me sacara la corbata. Ya que no tenía el físico necesario que mostrara poco, que las dejara con la duda.

Y así ellos intentaron ayudarme hasta que llegó mi turno.

-“Señoritas a partir de hoy tendremos un chico nuevo en el equipo”- se escuchó como las mujeres gritaban muchísimo ¿Cuántas había? Parecía que muchas- “Denle un aplauso a nuestro niño bonito…. ¡Park Hyunnim!”

 

Salí a escena.

Una gran luz me estaba enfocando. Sentía los gritos de las mujeres. No más pena no más vergüenza.  No había que pensar, había que trabajar. Encerré todos mis miedos en lo más profundo de mi corazón y decidí afrontar aquello. Me di vuelta rápidamente como parte de la coreografía al tiempo que empezaba la música y me secaba una lágrima rebelde que se me escapó.

Empecé  a moverme como me dijeron los chicos. Si, bailaba al ritmo de la música…. Una música lenta que te iba trastornando, como si te hipnotizara.  Intentaba recordar cada movimiento,  cada gesto que aprendí tiempo atrás. Bailaba con la silla, me sentaba, la saltaba. Las señoras se volvían locas… a cada minuto que pasaba me iba confiando más y más. Hacía cada vez movimientos más y más complicados, hipnotizaba a mi público. Las obligaba  a no dejar de mirarme. La música cada vez se volvía más rápida y decidí abrir mi chaqueta de un golpe, consiguiendo que se los botones se rompieran y cayeran por todo el escenario… las mujeres gritaban más y más. Me di otra vuelta sobre mí mismo, pasando mis manos sobre la camisa blanca que llevaba puesta. Ahora sentía que había más luces, luces azules que acompañaban mi baile. Todo se estaba volviendo más tétrico.  Seguía bailando cada vez más rápido alrededor de esa silla provocando muchas reacciones entre las señoras. Así que decidí abrirme la camisa, uno por uno.

Primer botón, aguantaba las lágrimas.

Segundo botón, me imaginaba en otro lugar, en un lugar feliz.

Tercer botón, todo esto era una pesadilla.

Cuarto botón,  imagine que alguien me quería, que alguien me iba a despertar.

Quinto botón,  escuché como gritaban más y más.

Sexto botón, intentaba contener mis sollozos.

Séptimo botón, pensaba en Dios.

Octavo y último botón…. Dios se olvidó de mí.

Como un muerto en vida, como si mi cuerpo se moviera solo fui caminando por la pasarela lentamente tratando de detener el tiempo. Queriendo que todo se estancara. Me mordí los labios de miedo pero con eso conseguí que se pusieran más locas. Parecían lobos. Llegué al borde de la pasarela y bajé los escalones. Parecía que no creían que estuvieran ahí. Pero una de ellas fue rápida y actuó. Se acerco a mí y me empezó a tocar ¿Dónde? Que importa…..  Empezó a morder y besar mi cuello desnudo mientras seguía bajando. ¿No se suponía que cuando una mujer te hace eso te excitas? A mí no me pasaba nada de eso. Sentía repulsión. Sentía repulsión a esa mujer, a cada parte de mi cuerpo que me tocaban y sobre todo, a mí mismo.

Otra mujer vino y me hizo acostarme encima de una mesa. No me fije como era, mí mirada quedo perdida en el techo como si le estuviera pidiendo a Dios una explicación.

Yo nunca le hice mal a nadie, nunca discutí con mis padre,  nunca le grite a mi hermana…. ¿Por qué tenía que pasarme esto?

No se era la misma mujer u otra pero se subió encima de mí, y empezó a hacer lo que la otra mujer hizo conmigo. Me empezó a chupar y morder por todas partes. Sentía que las manos de las otras me manoseaban  en todas partes. Sentía manos en todas partes. En mi piernas, mis brazos, mi entrepierna, mi pecho…. En todas partes. No podía ver bien, veía todo borroso. Solo sé que había luces, muchas luces. Sentía como se subían y bajaban de encima mío ¿Cuántas fueron? No lo sé, no me importaba. Soportaba todo eso pensando que estaba en un mejor mundo. Cerré mis ojos. Si, en un lugar mucho más feliz.

De pronto todas se empezaron a alejar de mi, parece que mi acto se había acabado.

-“Señoritas no se lo coman entero el primer día”- el público se reía

Me levante de la mesa y subí a la pasarela, yéndome atrás.

-“¡Denle un gran aplauso a nuestro niño bonito!”

 

Por fin salí del escenario y todos me estaban esperando impacientes para saber mi reacción.

No dije nada. No mostré nada, sentía que mi corazón había muerto allá afuera.

La señora Kim fue la primera en actuar. Vino corriendo y me dio un fuerte abrazo. Lo necesitaba muchísimo así que le devolví el abrazo con la misma fuerza y sentí como las lágrimas  se me escapaban y me mojaban las mejillas. ¿Hace cuanto fue que no me abrazaban asi? Los demás chicos vinieron y también me abrazaron. Dentro del infierno que sufrí, ahora se sentía un poco mejor con todos ellos dándome su apoyo. Es gracioso, nunca tuve amigos parece que ahora lo fuéramos. Que me aceptaban en el grupo… Así que me seque las lágrimas y los miré a todos y les di las gracias.

-“Creo que es suficiente por esta noche”- dijo la señora Kim- “Kangin, ¿puedes llevarlo a casa?”

-“Si señora. ¿Vamos pretty boy?”- me dijo haciendo que todos nos riéramos. Qué raro sonaba reírse en un momento así.

Salimos del lugar por la puerta trasera. Kangin tenía su coche estacionado ahí nomas. Sacó  la alarma y nos subimos. Le di la dirección de mi casa y me llevo a casa. Me bajé y vi a alguien que estaba esperándome sentado en la puerta de mi casa.

-“¿Lee Donghae?”

-“¿Por qué fuiste a ese lugar? ¡Eh!”

El chico del que siempre estuve enamorado y jamás me hablo estaba en frente de mi casa. ¿Esto de verdad estaba pasando?

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 CAP 2 -> https://nevertoofujoshi.wordpress.com/2013/11/19/eunhae-prostitucion-cap-2/

Un pensamiento en “Eunhae “Prostitución” Cap. 1

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